Archivo Peronard

Entrevistas a Marianne Peronard

 


Laudatio a la profesora Marianne Peronard Thierry con motivo de su investidura como Doctor Scientiae et Honoris Causa por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

Alfonso Muga Naredo

Rector Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Chile

Señoras y señores:

En sus ya casi 80 años, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso ha tenido el privilegio de contar, entre sus miembros, con personas de excelencia, comprometidas y laboriosas, quienes con generosa entrega y amor han abierto promisorias sendas en sus respectivos ámbitos. Y sigue disfrutando de éste.

La vida universitaria depara muchas satisfacciones. Quizás, una de las más gratas es la que me toca asumir en estos momentos: pronunciar ante todos ustedes el discurso de laudatio a Marianne Peronard Thierry, en este solemne acto, el de su investidura como Doctor Scientiae et Honoris Causa por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Marianne Peronard ha estado ligada a esta Casa de Estudios, podría decir con propiedad, desde la cuna. Su padre, don Kay Peronard es recordado entre nosotros por su principalísima participación en la formación de la Escuela de Ingeniería Química, en la que junto con ser uno de los académicos fundadores de ella, ocupó por varios períodos el cargo de Director conduciendo a dicha unidad a una altura y prestigio nacional. A la vez, su madre, doña Anita Thierry, es reconocida por su trabajo fundacional en la Escuela de Pesquerías y por su conducción del laboratorio de tecnología pesquera desde el cual se prestaba un activo servicio a dicha industria. Ellos marcaron con su testimonio el sentido que adquiere una vida universitaria cabalmente asumida, lo cual motivó a Marianne a seguir sus pasos, en una senda que la condujo a desarrollar un muy fecundo quehacer en esta Universidad.

Esta ocasión es propicia para expresar a Marianne Peronard el reconocimiento por su gran entrega como maestra e investigadora. Desde esta Casa de Estudios ha diseminado el conocimiento y ha traspasado fronteras con las proyecciones de su trabajo en los terrenos de la lingüística y la educación.

Muchos son los hitos y logros que registra la biografía académica de Marianne. Durante su carrera universitaria ella destacó por acuñar, cultivar y transmitir un determinado cuerpo de conocimientos en el aula, junto con hacer de éste un proyecto académico que rebasaba su persona y su unidad académica de origen. Un proyecto que se integraba a la universidad en su conjunto, que se proyectaba hacia la esfera de lo público y a la articulación de redes de especialistas a nivel nacional e internacional.

El trabajo de Marianne Peronard abarca una diversidad de líneas de desarrollo, en todas las cuales ha destacado por su calidad, rigor científico, profundo sentido ético y visionaria vocación académica. Su encomiable sentido del cambio la han llevado a enfrentar sin temor avances sustantivos en su disciplina y a mirar de frente a emergentes terrenos inter y trans-disciplinarios.

Su docencia universitaria -tanto de pre y postgrado- así como sus investigaciones siempre han estado orientadas a la formación y perfeccionamiento continuo, tanto de profesores de lengua materna y de lenguas extranjeras como en la formación de investigadores de vanguardia. Sus aportes especializados en el área de Lenguaje y Comunicación, han cristalizado en aspectos pedagógicos recogidos en reformas educacionales impulsadas por el Ministerio de Educación. Su inquietud intelectual y motivación por su disciplina, le llevaron a promover, junto con universidades extranjeras, la creación de una Cátedra UNESCO dedicada al estudio y mejoramiento de la calidad y equidad de la educación con particular énfasis en los procesos de lectura y escritura.

Desde los inicios de su quehacer académico, cuando, en sus palabras, tuvo la suerte de conocer a Luis Gómez Macker, Marianne Peronard ha sido una persona proactiva, estudiosa e investigadora. Cabe destacar la importante contribución de ambos como fguras líderes en Chile en la fundación de la Psicolingüística y de la Sociolingüística, ramas interdisciplinarias de la lingüística, la psicología y la sociología. Sus investigaciones iniciales como “compañeros de estudio” están marcadas por la preocupación en el lenguaje infantil y en la indagación de los procesos de comprensión y producción del discurso escrito, tanto en alumnos de educación básica y media como de nivel universitario; quehacer investigativo que se extendió, también, al estudio de la realidad lingüística de la Isla de Pascua, el que emprendieron con rigurosa dedicación y que arrojó como resultado avances notables en educación bilingüe en la Isla.

Sin duda que uno de los más destacados logros de ambos ha sido la creación, desarrollo y consolidación de los Programas de Postgrado en Lingüística de nuestra Universidad. Consciente de las dificultades de perfeccionamiento académico en el extranjero y de la inexistencia de postgrados en Chile, sobre todo durante la década del setenta, Marianne Peronard contribuyó a impulsar la creación del Magíster en Lingüística Aplicada. Este programa se inició con una preocupación por la enseñanza de lenguas, con especial énfasis en las lenguas extranjeras. Más tarde, se centraría en la enseñanza y aprendizaje de la comprensión y producción del discurso, más abocado al español como lengua materna. A principios de la década de los noventa, buscando afanzar el perfeccionamiento en el nivel de maestría y producto de los avances en la productividad científica del núcleo de académicos del Departamento de Lingüística, ella propone la creación del Doctorado en Lingüística. La calidad de ambos proyectos académicos los ha hecho merecedores de las máximas acreditaciones permanentes a nivel nacional. Hoy el área de lingüística de nuestra Universidad goza de amplio reconocimiento interno e internacional.

La trayectoria de Marianne Peronard se ha visto realzada con una serie de distinciones y designaciones. Es miembro de número de la Academia Chilena de la Lengua y miembro correspondiente de la Real Academia Española de la Lengua. Ha sido Directora para Chile de la Cátedra UNESCO y Miembro de la Comisión Nacional de la UNESCO en Chile; Miembro del Grupo de Trabajo de Ciencias del Lenguaje de FONDECYT y del Comité de Ciencias Sociales de CONICYT, y Presidenta de la Sociedad Chilena de Lingüística. Recibió el año 2002 la Orden al Mérito Gabriela Mistral, en calidad de Gran Comendador, otorgada por el Ministerio de Educación de Chile. Todo ello habla del respeto de sus pares y la voz autorizada que ha alcanzado dentro de su campo del conocimiento.

Ha participado en las más altas instancias académicas e institucionales de nuestra Universidad, contribuyendo de manera sustancial a la gestión y progreso en cada uno de los ámbitos en que le cupo actuar. Ha sido Miembro del Consejo Superior, Vice-Decano de la Facultad de Filosofía y Educación, Secretaria Académica y más tarde Directora del Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje, Directora del Programa de Magíster en Lingüística Aplicada y, posteriormente, de los Programas de Post Grado en la misma disciplina. Además, fue Directora Fundadora de la carrera de Periodismo, actual Escuela. En todas estas instancias ha dejado huella de una clara rigurosidad y decidida conducción, que no la alejaban de una fina sensibilidad unida a una especial cordialidad y cercanía.

Como es sabido, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso exhibe hoy una posición de liderazgo nacional e internacional en el campo de la lingüística. El cultivo de un campo epistemológico dado, su expansión a través de la labor docente, la investigación teórica y aplicada, son labores arduas y cuyos frutos tardan años en alcanzar visibilidad y en ser reconocidos desde el exterior. Presuponen un equipo humano y liderazgos concretos, capaces de vislumbrar los campos particulares de la especialización, la asignación de recursos, la priori-zación de tareas y la retroalimentación constante de metas y logros. Marianne ha sido parte fundamental en tales esfuerzos. Hoy nos complace constatar que la producción de nuevo conocimiento en humanidades en nuestra Universidad ha alcanzado las más altas credenciales internacionales y que los tiempos han mostrado la madurez de este grupo de científicos para alcanzar así la constitución definitiva de la Escuela Lingüística de Valparaíso, la cual hace poco más de un mes fue oficialmente lanzada.

Es por ello que en torno a Marianne Peronard hay un modelo de vida universitaria que quisiéramos ver emulado en ésta y en futuras generaciones de académicos e investigadores.

En el paisaje humano de nuestros recintos, la fgura de Marianne Peronard ha llegado a ser sinónimo de alegría y sencillez, junto a la de rigurosidad científica e intransable compromiso académico. Su sonrisa a flor de labios y su mirada penetrante no dejan indiferente, y han llegado a ser un referente de mesura y humanismo en momentos de trascendental importancia en la Universidad.

Quiero terminar mis palabras con un caluroso saludo a la familia de Marianne, a su esposo, a sus hijos y nietos, y estimular a éstos últimos a seguir sus pasos, para abrir nuevas fronteras para el conocimiento en una universidad que vive en la fe y el trabajo.

Muchas gracias.

Publicado en Revista Signos. Estudios de Lingüística v.40 n.64 2007